La elección entre un elevator soft starter y un variador de frecuencia (VFD) depende principalmente de cuánto control necesita sobre el motor. Un arrancador suave reduce el golpe eléctrico y mecánico durante el arranque, pero no regula de forma continua la velocidad. Un VFD, en cambio, controla frecuencia y tensión para gestionar aceleración, velocidad, frenado y nivelación con mayor precisión.
En ascensores donde se busca mejorar el arranque de un sistema existente sin rediseñar toda la maniobra, un arrancador suave puede ser una alternativa evaluable. Para modernizaciones que requieren mejor confort, control de velocidad, eficiencia operativa y compatibilidad con maniobras electrónicas actuales, el VFD suele ser la solución más completa. La decisión debe validarse con los datos de la máquina, el tipo de motor, la maniobra, el freno y las protecciones instaladas.
Cómo funciona un elevator soft starter
Un arrancador suave para ascensor limita progresivamente la tensión aplicada al motor durante la puesta en marcha. En lugar de conectar el motor directamente a toda la tensión de red, utiliza dispositivos electrónicos de potencia, normalmente tiristores, para elevar la tensión de forma controlada durante un tiempo configurado.
El resultado es una reducción de la corriente de arranque y del torque inicial brusco. Esto ayuda a disminuir esfuerzos sobre componentes mecánicos, como acoplamientos, reductores, poleas, cables y elementos de la transmisión, según la configuración de la máquina.
En una aplicación básica, la secuencia suele ser la siguiente:
- La maniobra ordena el movimiento.
- El arrancador suave aplica tensión de manera gradual.
- El motor alcanza su condición de operación.
- Un contactor de bypass puede asumir la conducción una vez completado el arranque, si el diseño lo contempla.
- Al detenerse, el sistema corta la alimentación o ejecuta una rampa de parada limitada, según sus funciones y el circuito de control.
El control se centra en el arranque y, en ciertos equipos, en una desaceleración simple. No modifica la frecuencia de alimentación para variar la velocidad nominal del motor durante todo el recorrido.
Qué puede resolver un arrancador suave
Un elevator soft starter puede ser adecuado cuando el problema predominante es una corriente de arranque elevada o una salida demasiado brusca en una máquina que trabaja esencialmente a velocidad fija. También puede aportar valor cuando se necesita reducir golpes de torque sin cambiar de inmediato todo el esquema de control.
Sus ajustes frecuentes incluyen:
- Tensión inicial.
- Tiempo de rampa de arranque.
- Límite de corriente.
- Tiempo de parada o rampa de desaceleración, si está disponible.
- Protección ante pérdida o desequilibrio de fase, según modelo.
- Señales de falla y entradas de mando.
No obstante, una rampa mal configurada puede producir falta de torque al inicio, calentamiento por arranques prolongados o incapacidad de mover la cabina bajo determinadas condiciones de carga. Por ello, los parámetros no deben copiarse de otra instalación sin revisar la potencia del motor, el sistema de tracción y el ciclo de trabajo.
Limitaciones relevantes
El arrancador suave no convierte un ascensor convencional en un ascensor de velocidad variable. Una vez que el motor recibe la tensión de operación, normalmente trabaja cerca de su velocidad determinada por la red y sus características constructivas.
Tampoco sustituye por sí solo una estrategia completa de nivelación. Si la instalación requiere aproximación lenta, re-nivelación precisa, curvas de aceleración ajustables o control avanzado del frenado, habrá que evaluar un VFD y una maniobra compatible.
Cómo un VFD controla el movimiento del ascensor

Un VFD, también llamado variador de frecuencia o inverter, regula la velocidad del motor modificando la frecuencia y la tensión de salida. Primero rectifica la alimentación de entrada a corriente continua y luego genera una salida alterna controlada electrónicamente para el motor.
En una aplicación de ascensor, el VFD permite establecer perfiles de movimiento: salida, aceleración, velocidad de viaje, desaceleración, aproximación al piso y parada. Esto da al sistema una capacidad de regulación que un arrancador suave no ofrece.
La maniobra del ascensor y el variador deben trabajar como un conjunto. El controlador debe enviar órdenes coherentes de marcha, dirección, velocidad, paro y liberación del freno, mientras el VFD informa estados como listo, en marcha, falla o velocidad alcanzada.
Funciones que aporta un VFD

Según el equipo, la programación y la arquitectura de la maniobra, un VFD puede contribuir a:
- Aceleración y desaceleración graduables.
- Velocidades diferenciadas para viaje y aproximación.
- Mejor control de torque.
- Ajuste de curvas de movimiento.
- Menor dependencia de conmutaciones mecánicas para cambiar velocidad.
- Supervisión de fallas del motor y del variador.
- Posibilidad de frenado dinámico o regenerativo cuando el diseño completo lo requiere.
Estas funciones no deben interpretarse como prestaciones automáticas de cualquier variador. La respuesta final depende del tipo de máquina, los sensores de posición, la lógica de la maniobra, el encoder cuando aplique, la parametrización y la correcta coordinación del freno.
El VFD no reemplaza todos los dispositivos de seguridad
Un error frecuente es asumir que el variador reemplaza contactores, protecciones, circuito de freno o dispositivos de seguridad del ascensor. El VFD forma parte del sistema de potencia y control, pero los circuitos de seguridad deben conservar la arquitectura exigida por el diseño de la instalación, la normativa aplicable y el fabricante de la maniobra.
Antes de intervenir, se debe revisar el diagrama eléctrico y determinar qué equipos cumplen funciones de corte, aislamiento, seguridad, supervisión, mando y protección. Un cambio de accionamiento mal integrado puede crear fallas intermitentes, disparos no deseados o condiciones inseguras.
Corriente de arranque y esfuerzo sobre el motor
La corriente de arranque es uno de los motivos más comunes para evaluar un elevator soft starter. En un arranque directo, un motor puede demandar una corriente muy superior a la nominal durante un periodo corto. Esto puede afectar la red eléctrica, provocar caídas de tensión, exigir más a los componentes de maniobra y aumentar el esfuerzo mecánico inicial.
El arrancador suave reduce el pico mediante una subida gradual de tensión. Sin embargo, disminuir la tensión también disminuye el torque disponible. En una máquina con carga elevada o comportamiento mecánico exigente, una configuración demasiado conservadora puede hacer que el motor tarde en acelerar o que trabaje más tiempo en una condición térmicamente desfavorable.
El VFD también puede limitar y gestionar la corriente, pero lo hace controlando la frecuencia y la tensión durante todo el perfil de movimiento. Esta capacidad permite desarrollar torque de manera más controlada, siempre que el motor y los parámetros sean adecuados para operar con variación de frecuencia.
| Aspecto | Elevator soft starter | VFD para ascensor |
|---|---|---|
| Objetivo principal | Suavizar el arranque | Controlar el movimiento durante todo el viaje |
| Corriente de arranque | Reduce el pico mediante rampa de tensión | La administra según el perfil de frecuencia, tensión y torque |
| Velocidad del motor | Generalmente fija tras el arranque | Variable y programable |
| Torque a baja velocidad | Limitado por la tensión disponible | Puede gestionarse con mayor precisión según el control utilizado |
| Complejidad de integración | Menor en sistemas simples | Mayor; requiere revisión de maniobra, motor y señales |
| Confort de viaje | Mejora limitada al arranque | Puede mejorar salida, viaje, aproximación y parada |
| Aplicación típica | Sistema de velocidad fija con necesidad de arranque más suave | Modernización con control de velocidad y confort como objetivos |
El esfuerzo sobre el motor no depende solo del método de arranque. También influyen la ventilación, temperatura del cuarto de máquinas o gabinete, cantidad de viajes, carga de cabina, estado de rodamientos, alineación, tensión de alimentación y calidad de la parametrización.
En un VFD, debe confirmarse que el aislamiento del motor, su sistema de enfriamiento y su diseño sean aptos para el rango de frecuencia previsto. A baja velocidad, la ventilación propia de algunos motores disminuye, lo que puede elevar la temperatura si el motor permanece mucho tiempo en esa condición.
Control de velocidad y calidad de viaje
La principal diferencia práctica entre ambas tecnologías es el control de velocidad. Un arrancador suave reduce el impacto al arrancar, pero no crea un perfil completo de viaje. Por ello, puede disminuir la sensación de golpe inicial sin resolver por completo vibraciones, cambios bruscos de velocidad, detenciones secas o problemas de nivelación.
Un VFD permite definir una curva de aceleración hasta la velocidad de viaje y una curva de desaceleración antes de llegar al piso. Cuando está bien dimensionado e integrado, puede producir movimientos más progresivos y repetibles.
La calidad de viaje depende de más factores que el accionamiento. Un VFD no corregirá por sí mismo problemas como:
- Guías sucias, desgastadas o mal lubricadas.
- Rodamientos deteriorados.
- Desalineación entre motor, reductor y polea.
- Desgaste en el sistema de freno.
- Cables con tensión desigual.
- Fallas en sensores de piso o sistema selector.
- Holguras mecánicas en cabina o contrapeso.
Antes de atribuir un problema de confort únicamente al arrancador o al variador, conviene realizar una inspección mecánica y eléctrica ordenada. De lo contrario, se puede invertir en un equipo nuevo sin eliminar la causa real de tirones, ruidos o paradas imprecisas.
Nivelación y aproximación
La nivelación precisa exige coordinación entre el sistema de posición, la maniobra, el freno y la velocidad del motor. En sistemas de velocidad variable, el VFD puede ayudar a reducir la velocidad antes de llegar al nivel del piso, pero necesita recibir información confiable sobre la posición de la cabina.
En una modernización, revise si los sensores existentes, el encoder, el selector o el controlador pueden trabajar con el nuevo esquema. No conviene asumir que basta cambiar el equipo de potencia para obtener una nivelación moderna.
Aplicaciones típicas en ascensores
La elección debe basarse en la función que el sistema debe cumplir, no solo en el precio inicial del equipo.
Cuándo evaluar un elevator soft starter
Un arrancador suave puede ser razonable en casos como los siguientes:
- Máquinas de velocidad fija donde se busca limitar la corriente de arranque.
- Instalaciones donde la salida brusca es el principal problema y el resto del viaje es aceptable.
- Proyectos de intervención acotada, siempre que la maniobra y el motor sean compatibles.
- Equipos donde no se requiere modificar la velocidad de viaje ni implementar aproximación variable.
- Sistemas con conmutación existente que se mantendrá tras revisar la coordinación de contactos y protecciones.
Debe verificarse que el arrancador tenga capacidad suficiente para la corriente nominal, las condiciones de arranque y el número esperado de operaciones. La selección por potencia nominal solamente puede ser insuficiente.
Cuándo un VFD suele ser más apropiado
Un VFD suele ser la opción más adecuada cuando el proyecto busca:
- Mejorar progresivamente la salida y la parada.
- Controlar distintas velocidades.
- Modernizar una maniobra con lógica de velocidad variable.
- Reducir cambios mecánicos de velocidad.
- Ajustar el comportamiento de la cabina según carga y máquina.
- Implementar una estrategia más completa de movimiento y aproximación.
- Integrar supervisión electrónica más detallada.
En ascensores de pasajeros con exigencia de confort y nivelación, la capacidad de controlar el perfil completo de viaje suele justificar analizar un VFD. Aun así, la decisión final requiere revisar el conjunto de la instalación, especialmente cuando se trata de máquinas antiguas o equipos con documentación incompleta.
Contactores y dispositivos de protección
Los contactores continúan siendo elementos importantes en muchos tableros de ascensor, incluso cuando existe un VFD o arrancador suave. Pueden intervenir en el corte de alimentación, la conexión de bypass, el control del freno o la lógica de seguridad, según el esquema específico.
La selección debe considerar la categoría de empleo, corriente, tensión de bobina, cantidad y tipo de contactos auxiliares, coordinación con fusibles o interruptores y compatibilidad con la lógica de la maniobra. No es recomendable sustituir un contactor solo porque comparte una corriente nominal aparente: la tensión de bobina y la función en el circuito deben coincidir.
Para reposiciones o evaluación de componentes de maniobra, puede revisar [contactor Fuji para repuestos de ascensor](/products/fuji-ac-contactor-lift-parts-elevator-accessories-2/) y [contactor Siemens SW con bobina AC110V](/products/sw-contactor-ac110v-siemens-contactor-elevator-parts/), confirmando siempre los datos del componente instalado antes de comprar.
Protección aguas arriba y aguas abajo
Un variador genera condiciones eléctricas distintas a las de una conexión directa de motor. Por eso, la protección debe seguir las recomendaciones del fabricante del VFD y el diseño eléctrico de la maniobra. Entre los elementos que pueden requerir revisión están:
- Interruptor principal y capacidad de corte.
- Fusibles o interruptores termomagnéticos.
- Protección contra cortocircuito.
- Puesta a tierra.
- Reactancias de línea o filtros, cuando el fabricante los recomienda.
- Cableado entre VFD y motor.
- Protección térmica y señales de temperatura del motor, si existen.
- Circuito de frenado y resistencia de frenado, cuando corresponda.
Un [interruptor termomagnético para equipos de ascensor](/products/small-circuit-breaker-elevator-equipment-lift-accessories/) debe seleccionarse por sus características eléctricas y su coordinación con el circuito, no únicamente por la corriente indicada en la carcasa. La protección incorrecta puede ocasionar disparos frecuentes o, por el contrario, no despejar una falla como corresponde.
También es importante separar el cableado de potencia de los circuitos de señal cuando el diseño lo requiera. Las interferencias electromagnéticas de un VFD pueden afectar entradas, sensores o comunicaciones si el tendido, blindaje y puesta a tierra no se resuelven correctamente.
Preguntas de retrofit y compatibilidad
Cambiar de arranque directo a arrancador suave, o reemplazar un esquema existente por VFD, es una intervención de modernización. Antes de seleccionar componentes, reúna la información eléctrica y mecánica de la instalación.
Datos que conviene levantar antes de elegir
- Marca, modelo, potencia, tensión, corriente nominal y placa del motor.
- Tipo de motor: inducción, síncrono de imanes permanentes u otro.
- Presencia de reductor o sistema gearless.
- Velocidad nominal de la cabina y necesidades de aproximación.
- Diagrama de la maniobra y lógica de control existente.
- Tensión y calidad de la alimentación disponible.
- Tipo de freno, tensión de bobina y secuencia de apertura/cierre.
- Estado y función de los contactores actuales.
- Método de detección de posición y nivelación.
- Ciclo de trabajo, cantidad de arranques y condiciones térmicas.
- Espacio disponible en gabinete, ventilación y grado de protección requerido.
- Historial de fallas, disparos o problemas de confort.
La placa del motor es necesaria, pero no basta. Dos ascensores con motores de igual potencia pueden requerir soluciones diferentes por su relación de transmisión, carga, control de freno, maniobra o condición mecánica.
Compatibilidad del motor
No todos los motores se deben conectar a un VFD sin una revisión previa. En particular, confirme:
- Rango de tensión y conexión de bobinados.
- Clase y estado del aislamiento.
- Adecuación para operación con PWM.
- Requisitos de encoder o realimentación.
- Capacidad térmica a bajas velocidades.
- Límites de frecuencia permitidos.
- Recomendaciones del fabricante de la máquina o motor.
En máquinas gearless con motores síncronos de imanes permanentes, el control suele tener requerimientos específicos de realimentación, identificación de polos, parámetros de motor y procedimientos de puesta en marcha. Un variador genérico no debe instalarse asumiendo que será compatible solo por potencia y tensión.
Errores comunes al planificar el cambio
Los problemas más frecuentes no suelen ser la compra del equipo, sino una evaluación incompleta:
- Dimensionar por kW sin considerar corriente, sobrecarga y ciclo de trabajo.
- Reutilizar contactores sin revisar su función y condición.
- Omitir la verificación del freno.
- Usar parámetros predeterminados sin datos reales del motor.
- Ignorar interferencias eléctricas y requisitos de cableado.
- Pretender resolver fallas mecánicas con electrónica.
- No prever cómo actuará el sistema ante una falla del VFD.
- Modificar el circuito de seguridad sin un diseño y validación adecuados.
La puesta en marcha debe incluir pruebas funcionales, revisión de sentido de giro, respuesta del freno, aceleración, desaceleración, nivelación, temperatura, alarmas y comportamiento con las condiciones de carga permitidas por la instalación.
Cómo elegir el método de control adecuado
El elevator soft starter es una opción focalizada: sirve para suavizar y limitar el arranque de motores que trabajan principalmente a velocidad fija. El VFD es una plataforma de control más amplia: permite regular la velocidad y configurar el comportamiento del movimiento, pero demanda una ingeniería de integración más rigurosa.
Use esta guía práctica para orientar la decisión:
| Necesidad del proyecto | Alternativa a evaluar primero |
|---|---|
| Reducir corriente de arranque en un sistema simple | Elevator soft starter |
| Disminuir un golpe de salida sin cambiar la velocidad de viaje | Elevator soft starter, tras validar torque y mecánica |
| Mejorar aceleración, parada y aproximación | VFD |
| Modernizar una maniobra para trabajar a velocidad variable | VFD |
| Resolver tirones causados por guías, freno o transmisión | Diagnóstico mecánico antes de elegir control |
| Trabajar con motor síncrono gearless | VFD compatible y revisión técnica específica |
| Sustituir componentes de potencia en una maniobra existente | Revisar diagrama, función y coordinación de protecciones |
La decisión correcta parte del objetivo operativo. Si el ascensor necesita solamente un arranque menos agresivo y la velocidad fija responde a la necesidad del edificio, el arrancador suave puede ser suficiente. Si se busca transformar la calidad de movimiento, gestionar velocidades y modernizar el control de forma integral, el VFD normalmente ofrece más posibilidades.
Para una compra o planificación de reemplazo, documente la placa del motor, el diagrama de maniobra, las referencias de contactores y protecciones, y el problema que se quiere corregir. Kelevator atiende a importadores, distribuidores, empresas de mantenimiento, modernizadoras y compradores OEM que requieren repuestos multimarcas; contar con esos datos permite contrastar la compatibilidad del componente solicitado con mayor precisión.

